Un gran gol es solo el último eslabón de una larguísima cadena de esfuerzo silencioso, generosidad y cariño cotidiano. En esta recta final de la temporada en Valencia, queremos rendir un homenaje sincero y lleno de gratitud a todas las personas que hacen posible la bonita realidad de nuestra academia boutique.
A las madres y padres que traen a los niños a entrenar con ilusión cada tarde, a nuestro cuerpo de psicólogos y preparadores físicos por su dedicación meticulosa, al personal de instalaciones y a todas las personas de la gran familia de Semillero CF que aportan su granito de arena diario. Sois la base de este proyecto.
El fútbol boutique no se mide solo en el talento de las piernas de nuestros niños; se mide en la calidad humana y el espíritu solidario de su comunidad. Gracias a todos por una temporada repleta de felicidad y crecimiento mutuo.